Esfuerzos desesperados de Japón por lograr sueño añejo de "esfera de coprosperidad de gran Asia Oriental"
Pyongyang, 20 de octubre (ACNC) -- Lograr a toda costa el sueño añejo de la "esfera de coprosperidad de la gran Asia Oriental" es la invariable ambición de los reaccionarios japoneses.
Enloquecidos por la reagresión, los militaristas japoneses escalonaron sus maniobras de reagredir a la República Popular Democrática de Corea aún después de la derrota de los imperialistas norteamericanos en la guerra coreana de la década de 1950.
Bajo la manipulación de EE.UU., ellos trazaron en la década de 1960 los planes de agresión a Corea y definieron los procedimientos concretos para la incorporación de sus "fuerzas de autodefensa" en la guerra en el caso del estallido de la guerra coreana por EE.UU.
Elaboraron el plan general de operación para la participación en la guerra coreana en la década de 1970 y la "estrategia de defensa exclusiva" en la década de 1980 y tomaron planificadamente las medidas estratégicas y tácticas para la guerra. Y al mismo tiempo acecharon la oportunidad de reagresión tomando parte activa en los ejercicios militares conjuntos de los imperialistas norteamericanos.
En la década de 1990, instituyeron la "ley para el tiempo de emergencia del contorno" para ampliar más su esfera de acciones militares en la Península Coreana so pretexto de la "amenaza de misiles", y la "ley de contingencia" en 2003.
Luego se desesperaron por instituir la constitución de guerra que legaliza su participación en la contienda.
Equiparon la "fuerza marítima de autodefensa" con el destructor Aegis, el portaaviones ligero y otros muchos buques de guerra, y la "fuerza aérea de autodefensa", con armas ofensivas. Y ya hace mucho tiempo tomaron la ofensiva como dirección principal del fortalecimiento de la capacidad militar.
A partir de la ambición de provocar nueva guerra contra la RPDC, los reaccionarios japoneses hacen furibundos esfuerzos por poseer los cazas de nuevo tipo, el avión nodriza, etc. y aumentar la capacidad de misiles de alcance intermedio.
Lejos de pedir disculpas por sus archicrimenes del pasado e indemnizarlos, se desesperan por negarlos y tergiversarlos completamente y hasta justificarlos y por inculcar el militarismo en toda su extensión geográfica.
El hecho comprueba que la ambición de reagresión y naturaleza agresiva de los reaccionarios japoneses nunca se cambiaron ni se cambiarán para siempre.
Estos criminales imperdonables son los enemigos jurados del pueblo coreano. -0-